
Serie: Infancia y Madurez
Propuesta Plástica:
La Búsqueda Infinita

Las manos hablan por sí mismas, es un hecho que tienen su propio lenguaje, un lenguaje no verbal donde los gestos y los signos visuales comunican ideas complejas y sofisticadas. Las manos crean imágenes, muchas de ellas provienen de lo más recóndito del imaginario, otras redefinen el margen de lo ordinario, y otras plantean cuestiones extraordinarias.
Por su lado, el azul es para la psicología del color un medio hacia la introspección, la reflexión, la auto-indagación y también la visualización creativa. El color azul estimula una búsqueda de lo ignoto, aquello que siempre se nos escapa del razonamiento y el conocimiento.
Es en este sentido que se da la posibilidad de redescubrir lo que somos, lo que hacemos y lo que disponemos en pro de la unicidad, a tal punto que el yo del ayer y el yo del mañana puedan dialogar plenamente con lo espiritual.
En prospectiva, la franqueza de las manos y el impacto sensitivo del azul dan pie a una búsqueda infinita sobre el sentido de ser humano, asumiendo que nuestra existencia reside en SER más allá de tener.



















































